Esta vez, las paradas fueron en San Luis y Villa Mercedes. Dos encuentros cargados de aprendizaje, juego, desafíos y herramientas para vivir la diabetes tipo 1 con más confianza y autonomía. 

Cada taller es una oportunidad para aprender desde la experiencia, intercambiar vivencias y comprobar que el conocimiento también puede vivirse de una manera cercana, dinámica y divertida.

¡Gracias a todos los pacientes y familias que siguen sumándose a esta comunidad de Guardianes que no para de crecer!